Unreal Engine 3: un vistazo a lo que nos espera

Te consideres friki o no, lo que nos depara el futuro consolero (y con consolero también me refiero a los ordenadores, por mucho que a algunos les pueda ofender) es para ponerse un babero. Y es que se le tiene que caer a uno la baba cuando juegue a un título con una calidad gráfica como la que ofrece (u ofrecerá) el nuevo Unreal Engine 3.

Es en esta época, en la que la PlayStation3 y la Xbox360 ya son un producto maduro, cuando se empiezan a oír rumores sobre lo fantásticas y maravillosas y caras que serán las consolas de la nueva generación. Es inevitable, pues, que algunas compañías empiecen a mostrar sus armas (o parte de ellas) para la creación de juegos en un futuro no muy lejano. Y es aquí donde entra el motor gráfico Unreal Engine 3.

Es impresionante. Los efectos de humo y luz, el agua, las texturas… Los detalles. Tengo la teoría de que los detalles son los que hacen mejor a un producto. Y si los estudios que se encargan de diseñar los videojuegos saben aprovechar la potencia que muy posiblemente ofrecerá el hardware de las nuevas consolas nos podremos quedar pegados al asiento fácilmente. Se me hace la boca agua sólo de pensar en Gran Turismo 6, que saldrá allá por 2156… Al final necesitaré el babero de verdad.

No os perdáis el vídeo. Más que una historia buena o un contenido que enganche, lo que os llamará la atención es lo calidad de las imágenes. O eso espero al menos. ¡Hasta la próxima!

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Cajón de Mierda™: cómo tirar el dinero a la basura

Fue ver la fotografía y acudir a mí la inspiración divina que me ha llevado a crear esta nueva sección. Y es que no me cabe en la cabeza que se pueda profanar un coche (más que un coche, una joya) de este modo. ¡¿A quién se le ocurre manchar el maravilloso blanco de este Ferrari 458 Italia de ese modo?!

Y no, no es por que lo hayan hecho con el escudo y los jugadores del F.C. Barcelona. Me da igual el escudo, si algún día encuentro una versión madridista del coche despotricaré contra ella del mismo modo. O mejor dicho, contra el propietario. Sólo hay una cosa que hizo bien: el lucirlo fuera de España. Si a nuestro querido dueño del coche se le ocurriese aparcarlo en la puerta de cualquier bar español lleno de madridistas seguramente esa noche los bomberos tendrían algo de trabajo extra.

Para rematar la faena (ya puestos…) le ha añadido unas líneas de colores a lo largo de los laterales y de la parte trasera. Si se me admite la sugerencia, sólo le falta una pegatina negra y bien grande de “Central” en el techo. En ese caso creo que ni los bomberos se molestarían en apagarlo muy deprisa…

Os dejo un vídeo con el coche en movimiento, para que admiréis el resultado de la imaginación del poseedor. Y perdón a todos los culés (y asiduos a la discoteca Central) que se sientan ofendidos. Aunque creo que ni a ellos les gustará el coche. ¡Hasta la próxima!

Españistán

Están en boca de todos. Las elecciones asoman a la vuelta de la esquina y es inevitable debatir que político es más cabrón que opción política nos complace más. La crisis se está dejando notar en esta campaña (y tanto), y los dos principales partidos centran sus discursos en lanzar acusaciones el uno contra el otro. El debate que tuvieron el lunes parecía más un juego de niños que discuten acerca de quién tiene más culpa de la situación delante de la profesora (sin intención de ofender a Campo Vidal, por supuesto).

Sin meterme en temas de partidos (no trato de convencer a nadie), lo cierto es que la Crisis (con mayúscula) ha afectado a España de manera singular. Pero seguro que muchos de vosotros no sabéis el motivo de que estemos tan jodidos en comparación con otros países, ni siquiera yo tenía claros muchas de las cosas hasta que vi el vídeo que abre esta entrada.

En él, de manera bien graciosa (Aleix Saló, el autor, se lo curró de verdad), se explica donde está el origen de muchos de nuestros males. Independientemente de los ideales de cada uno (aunque dependiendo de lo transigente que se sea), lo cierto es que se explica de manera bien clara lo que se ha hecho mal, y quién lo ha hecho mal.

Sin enrollarme más me despido, pues de lo contrario caería en la tentación de hablar más de la cuenta. ¡Cajón de Cables no está hecho para hacer campaña electoral! Aunque si os acordáis de la madre de alguien en los comentarios, os prometo que no los borraré 🙂 ¡Hasta la próxima!

¡Por fin! Tráiler de GTA V

No podía faltar en Cajón de Cables. Para los que le echábamos sus buenos ratos a GTA: San Andreas es una buena noticia que se recupere la ciudad de Los Santos (A.K.A. Los Ángeles), aunque de San Fierro y Las Venturas parece que se han olvidado. Con el tiempo las incorporarán en forma de expansiones, estrategia comercial se llama.

En el vídeo, que no tiene desperdicio, los de Rockstar reflejan cada vez mejor a la sociedad estadounidense (teniendo en cuenta, por supuesto, que no es habitual que se bajen de una furgoneta 5 personas con un rifle), y crean una ambientación que llame a hacerle una visita a Taringa comprarse el juego en cuanto salga a la luz. Y es que San Andreas es para muchos el mejor título de la saga, tanto por historia como por escenarios, y el hecho de que se aproxime por fin una “segunda parte” hace las delicias de más de uno.

Antes de despedirme, y sin enrollarme, quiero dar las gracias a todos los visitantes del blog. ¡Ya superamos las cien visitas diarias! Si esto sigue así puede que Cajón de Cables se haga un poquito más grande (y que el atareado del dueño le ponga más esfuerzo en escribir con mayor frecuencia). ¡Gracias!

El Indestructible


Si lo dice Jeremy Clarkson va a misa: el Toyota Hilux es el coche más duro del mundo. Esta mañana no pude evitar esbozar una sonrisa al ver el capítulo de Top Gear, en el que el presentador se empeñaba en destrozar, sin ningún reparo, un Toyota Hilux similar al que poseo.

Me llamó mucho la atención porque ambos (el del programa y el mío) poseen hasta el mismo motor, un 2.4 litros diésel. La única diferencia entre ambos era el tamaño de la cabina (y el color, sí, que no soy ciego), así que las conclusiones que saca el bueno de Jeremy son perfectamente aplicables a éste.

Lo cierto es que es un coche que llama bastante la atención. Ya sea por el ruido que hace (si te tapas los ojos parece que vas a despegar, pero en realidad le cuesta superar los 120km/h), o por su altura, o por las llantas que luce, las miradas de la gente no pueden resistir desviarse a su paso. En ocasiones hay personas que se cagan en la madre que me parió sufren algún disgusto con él, pues es bastante peligroso en los aparcamientos. A la hora de echar marcha atrás es muy sencillo subirse (literalmente) en el vehículo que haya aparcado detrás, pero al llevar la rueda de repuesto justo debajo se evita, afortunadamente, dejarle un recuerdo de la visita.

Su conducción es muy placentera. Es increíblemente alto, por lo que no se puede conducir todo lo ágil que uno quisiera (si no se quiere volcar, claro); sin embargo, el motor te invita a pisarle, pues aunque la potencia que tienes es más bien escasa (85 caballos para 2000kg es realmente poco) el rugido del motor te hace pensar que conduces un coche que realmente merece la pena. La dirección es algo imprecisa, además de tener muy poco recorrido. Como el parking en el que te has metido sea un poco estrecho ten por seguro que acabarás encima de un coche. Aunque quizás lo que más me gusta es la tracción a las cuatro ruedas con la reductora. Es curioso conducir, con esa configuración, un coche que en quinta no pasa de 40km/h, pero que podría subir una pared vertical. Vale, he exagerado, pero tampoco me quedé muy lejano a la realidad.

En el capítulo de Top Gear intentan, por todos los medios posibles, dejarlo inutilizable. Empiezan con algo suave, bajándolo por unas escaleras y rozándolo contra todo lo rozable. Sin embargo, pronto cogen carrerilla y lo más suave que se les ocurre es aporrearlo con una bola de las que se usan para derribar edificios. Y eso que son ingleses, si el programa lo llegan a hacer unos vascos… Lo más asombroso es que al final, tras incendiarlo y meterlo en un edificio que posteriormente fue derribado, el mecánico acciona el contacto y… ¡plas! ¡Arranca! Es infalible, duro, agradecido. Sí, agradecido: si arranca tras meterle fuego, no os quiero decir lo bien que va con el aceite recién cambiado.

Tras el salto os dejo los vídeos del programa, que de verdad no tienen desperdicio. Están en el idioma del imperio (como diría un profesor mío), pero lo importante es ver las perrerías que le hacen al pobre Toyota. Ah, por cierto, hace tiempo que ya no llevo la [L]. ¡Hasta la próxima!

VER LOS VÍDEOS